Narconón Mediterráneo informa; Etapas de la adicción a las drogas III. Narconón Mediterráneo

Entramos en la tercera etapa de la adicción a las drogas, siguiendo el camino ya iniciado por Narconón Mediterráneo de informar para combatir, con las herramientas del conocimiento, esta lacra fatal. Entramos de lleno en ese periodo de relación íntima y personal que se establece entre el adicto y la droga. Un amor forzado que lleva a vivir un idilio en el infierno, donde el único objetivo es conseguir la droga necesaria para seguir sintiendo esa primera atracción desencadenante.

El amor o luna de miel, que se refiere a la primera parte de esta relación hace tiempo que se fue. En estos momentos la personalidad queda anulada, y el adicto se comporta como un títere siendo el que mueve los hilos un ser monstruoso que solo busca su propio beneficio y engorde, el monstruo de la droga que se ha instalado en su interior.

Etapa de la dependencia

En esta etapa, los especialistas de Narconón Mediterráneo diferencian claramente los dos tipos de dependencia que sufre el adicto y que ocurre o despierta durante aquellos momentos en el que la droga tarda más tiempo del necesitado en introducirse en el organismo.

Es el llamado síndrome de abstinencia, que no es más que la unión de reacciones físicas o corporales que ocurren cuando una persona deja de consumir sustancias a las que es adicta. La adicción puede estar ligada a alguna sustancia psicoactiva, bebidas con etanol, comida (azúcar y harina), tabaco u otras drogas.

                                   Síntomas que produce la falta de la droga en el organismo

Las clínicas Narconón Mediterráneo disponen de los elementos y técnicas naturales más efectivas para controlar los efectos de la ausencia de droga en el cuerpo del consumidor y que hace que este experimente dolor físico y un intenso deseo, claros indicadores de la dependencia física que la sustancia crea en los organismos vivos. La necesidad fisiológica de una droga de cualquier tipo crea inevitablemente desagradables síntomas de abstinencia, como los mencionados dolores, vómitos, diarreas, erupciones cutáneas, temblores y falta de sueño, entre otros.

La dependencia psicológica ofrece otro tipo de síntomas, en ocasiones bastante más peligrosos y perturbadores, algunos llegan incluso para quedarse, desequilibrando a la persona víctima de la adicción de por vida. Los efectos más habituales para aquellos momentos en los que la droga es insuficiente o no ha sido suministrada son la depresión y la ansiedad, la falta de sueño, los cambios de humor… Las paranoias también se dan, aunque en menor medida y en función del tipo de droga de la que se abstiene.

Los profesionales de Narconón Mediterráneo avisan de que los síntomas producidos por las diferentes drogas durante el síndrome de abstinencia no son los mismos, aunque sí se puede decir que existen ciertos trastornos que en mayor o menor medida se dan en todo tipo de drogas: ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño y sobre todo ‘craving’ o el deseo de consumir la droga (síntoma psicológico).

La intensidad de los síntomas es variable, como ya hemos comentado, dependiendo de la cantidad de droga que se consuma, la frecuencia de los consumos, la vía de administración, la pureza de la droga y, por supuesto, el tipo de droga que se consume, entre otros factores.

Los efectos de las drogas más comunes son:

  1. Alcohol: Temblores, insomnio, sudoración, náuseas… pudiendo llegar a convulsiones o Delirium Tremens en los casos más graves.
  2. Barbitúricos: Ansiedad, insomnio, temblores, delirio y convulsiones.
  3. Heroína: Lagrimeo, rinorrea, irritabilidad, temblores, bostezos, piloerección, pupilas midriáticas, insomnio, vómitos, diarrea, calambres musculares y pérdida del apetito.
  4. Cocaína: Depresión, irritabilidad, insomnio, cambios en el apetito, náuseas, letargia, anergia, enlentecimiento psicomotor, trastornos en el ritmo del sueño, hipersomnia, apatía.
  5. Cannabis: Insomnio, hiperactividad y disminución del apetito.
  6. Anfetaminas: Fatiga, trastorno del sueño, alteraciones del apetito, irritabilidad y humor depresivo.
  7. Inhalantes: Insomnio, aumento del apetito, depresión, irritabilidad y dolores de cabeza.
  8. Tabaco: Ansiedad, irritabilidad, alteración del sueño.

La evidencia del consumo

Desde Narconón Mediterráneo se insiste en vigilar al sujeto que presenta la dependencia Psicológica y/o dependencia física. Es fácil detectarlo, ya que se caracteriza por la obsesión y compulsión de administrarse la droga. Para definir bien esta evidencia del consumo hay que hacer dos distinciones. El primer concepto que habría que discernir es el llamado hábito, que es el estado que resulta del consumo repetido de la droga. Existe un deseo de tomarla (no compulsivo) por el placer y bienestar que produce. Posiblemente, se puede presentar una tendencia a aumentar la dosis, pero todavía el individuo es capaz de controlar su relación con esta.

Y después, como paso posterior, habría que definir la dependencia, que es aquella situación provocada por el consumo continuado de una droga (compulsivo), que obliga a seguir tomándola para sentir sus efectos psicofísicos o para cortar el malestar que supone su privación (Síndrome de Abstinencia).

Es en esta etapa cuando se manifiestan con más claridad las alteraciones biológicas a nivel químico en el cerebro, la tolerancia aumenta, por lo que la dependencia de la sustancia es mayor.

El estado sin drogas se deteriora por momentos y este trastorno del estado anímico agudiza la necesidad y la compulsión por lograr la euforia que se vive bajo los efectos de la droga. Se presentan deterioros en la personalidad, tanto en los comportamientos como en las habilidades asertivas. Se pierden las conductas de autoprotección y surgen los problemas interpersonales y con la autoridad.

Narconón Mediterráneo avisa que cuando el consumo es algo habitual, este se transforma en algo indispensable, por lo que el sujeto debe generar ingresos que le permitan acceder a las cantidades de drogas que requiere a diario, habituándose a realizar actividades delictivas y es, por tanto, en esta etapa cuando el consumo se transforma en una vía de acceso al tráfico de drogas.

La persona víctima de este mundo reconoce perfectamente quien venden droga y además pasa a formar parte de la red de narcotráfico que conoce, ya que el tráfico se transforma en una actividad que le permite tener droga fácilmente, a diario, y además solventar sus gastos personales y familiares.

Es en este momento que la ruptura con el medio convencional ya no sólo es a nivel comunicacional, sino que es un quiebre total, en tanto la adicción es pública y las relaciones se han deteriorado a tal punto que se produce un alejamiento por parte de las personas que realmente se preocupan por su bienestar.

Si estas interesado en seguir recibiendo información sobre este y otros asuntos relacionados con el consumo de drogas, visita la página web de Narconón Mediterráneo, la clínica especialista con más resultados positivos acumulados en desintoxicación de adictos a las drogas, en: http://www.narcononmediterraneo.com/, o si lo prefieres, puedes ponerte en contacto con la dirección del centro en el número de teléfono 955286026 o bien vía mail al correo electrónico: Info@Narcononmediterraneo.com