Como bien sabemos en Narconón Mediterráneo, toda persona que consume drogas y abusa de ellas termina tarde o temprano con una adicción que lo hace depender de ellas. Desde este centro de desintoxicación queremos informar, como viene siendo habitual, todo lo relacionado a este mal que azota sin piedad nuestra sociedad, y aunque en la actualidad se hable menos de ello, no significa que el problema haya desaparecido. La adicción a las drogas existe y podemos diferenciar claramente tres etapas, la Iniciación, la Afirmación y la Necesidad o Dependencia.

Etapa de la iniciación al consumo

Son los primeros contactos del sujeto con la droga, por cualquier causa o motivo. Se le conoce también como “Luna de Miel”. Esta etapa marcada por un consumo ocasional, experimental, recreacional, de fin de semana y en un principio no tiene ninguna consecuencia negativa notable en el desarrollo de su forma de vida habitual, ya que mantiene el control de sus acciones.

La persona se autodefine como un consumidor pasivo, el consumo es privado y no se vincula con el tráfico de drogas. El sujeto consume de forma esporádica la droga principalmente motivado por lograr la aceptación de sus pares. Todavía no se transforma en un drogadicto, no han cambiado sus valores, no requiere de ingresos para consumirla, puesto que la modalidad de consumo es principalmente con los amigos, siendo estos quienes proveen la droga y, además, suele hacerse en pequeñas cantidades.

Los padres no se han enterado y ni siguiera se lo imaginan, todo sigue su curso normal, pues el problema aún no existe ni en el individuo ni en el hogar. El hecho de que la familia se percate dependerá del grado de integración e intercambio que les permita a sus miembros expresar sus experiencias sin temor al rechazo o a la crítica. Este hecho decisivo es al que desde Narconón Mediterráneo se insta para una mayor atención para una prevención eficaz.

Así, es posible establecer que, en el caso del consumo de drogas, la actividad permanecerá oculta, pero con indicios claramente visibles para el ojo familiar atento, pues se presenta retraimiento y aislamiento como una forma de evitar las críticas por parte de la familia. Tampoco se manifiestan trastornos en el desempeño de roles, por lo tanto, se presentan consecuencias de auto marginación para el individuo que se inicia en el consumo.

Es un momento crucial para marcar el punto exacto donde se decida el futuro adicto o el consumidor esporádico, y será principalmente por la importancia que se le dé a la aceptación del grupo.

La droga será utilizada no sólo por sus efectos químicos, sino para compensar las limitaciones personales y usarla como trampolín para la aceptación de sus “semejantes”, por lo tanto, la droga adquiere un poder compensatorio y es entonces cuando las sensaciones positivas actuarán como un refuerzo para mantener y aumentar de forma exponencial el consumo inicial.

                 

 

El origen del adicto

Desde Narconón Mediterráneo queremos dejar claro que se establece como factor relevante en la dependencia la subcultura de la cual provenga el sujeto y  la relación que éste entable con la droga, puesto que estadísticamente un gran número de drogadictos procede de lugares donde existe una grave estrechez económica, gran desorganización familiar, carencia de educación, pobreza, hacinamiento, grupos minoritarios y frecuentemente marginales; siendo habitual hoy en día que en estas subculturas marginales el tráfico de drogas sea la actividad más popular del vecindario.

Y es este precisamente el gran enlace que se establece, pues los barrios marginales y aquellos espacios deprimidos se consideran nichos propiciatorios para el tráfico de estupefacientes y no hay camino más rápido al consumo y adicción que la cercanía de estos productos.

Pero también debemos tener muy claro que, aunque estos ambientes están ya clasificados globalmente como cuna de adictos, no es exclusivo. Los barrios y familias más pudientes de la sociedad también se abandonan a la decadencia del consumo habitual de estupefacientes, pero en estos casos se logra mantener más oculta las transformaciones que se derivan por la capacidad que da la economía.

Por lo tanto, Narconón Mediterráneo propone hacer ciertas distinciones entre dos orígenes bien diferenciados de adictos a los estupefacientes. Los que provienen de ambientes sin recursos, por cercanía, convivencia y connivencia con las drogas de los que se desprende que en este medio sociocultural se presentan una serie de las variables asociadas al consumo, lo que transforma a esta población en un grupo de mayor vulnerabilidad a la desviación y la delincuencia, y aquellos otros que, provenientes de sociedades económicamente bien avenidas, tienen otra serie de intereses por este mundo de drogas, como puede ser buscar una salida al hastío, la rebeldía, el acto lúdico, etc.

                                   El Contexto

Cabe realizar una distinción más en esta primera fase de adicción a las drogas, pues los profesionales de Narconón Mediterráneo, después de tan larga trayectoria atendiendo a todo tipo de adictos y adicciones sabemos que el contexto social, económico y político donde se establecen las primeras opciones a la adicción es más complicado que el lugar de residencia.

Se considera por tanto que es importante tener en cuenta no sólo las características del entorno en el que se da el consumo, sino las distintas leyes que operan en la adquisición y mantenimiento de las conductas.

Y es que ese poder reforzante que hemos venido comentando es variable y dependiente de las distintas relaciones que se establezcan entre los distintos factores.  Por tanto,  no podemos  desviado o un enfermo; no es la droga, llámese tabaco, vino o heroína; no es siquiera el contexto empobrecido, rico, demandante o estimulante deficiente.

Nos atrevemos a sugerir que es la relación que se establece entre todos los elementos de forma que se dan de manera única para cada sujeto o persona con su historia conductual. Y es esta condición la que va configurar las posibilidades de que se genere o no el desarrollo de las conductas adictivas.

Para poder seguir informándote sobre este y otros asuntos relacionados con el consumo de drogas, no dudes en visitar la página web de Narconón Mediterráneo, la clínica especialista con más resultados positivos acumulados en desintoxicación de adictos a las drogas en: http://www.narcononmediterraneo.com/, o si lo prefieres, puedes ponerte en contacto con la dirección del centro en el número de teléfono 955286026 o bien vía mail al correo electrónico Info@Narcononmediterraneo.com