Son muchos los ciudadanos que tienen muy en cuenta las respetadas opiniones de Narconón, con respecto a todo lo que se relaciona con el consumo de estupefacientes y la rehabilitación de adictos a ellos. Cada vez más personas se mantienen instruidos con la información que desde esta clínica especializada se vierte por la red, para fomentar la prevención, la detección y la colaboración necesaria para eliminar esta lacra que es la adicción a las drogas.

Continuamos pues con la segunda de las etapas consideradas clave para la adicción, ya que si logramos identificarla a tiempo tendremos más oportunidades de interrumpirla y que la persona no llegue a los niveles autodestructivos que produce esta enfermedad.

Etapa de la afirmación

El paciente ya ha iniciado su andadura por los dominios de las drogas, ya conoce sus efectos y se enfrenta al delicado momento en el que tiene que elegir si continúa con ella, y comienza a aumentar las dosis, o la deja pasar y la cuenta como un elemento que añadir a la experiencia y nada más.

Según los expertos es, como cabe suponer, el momento más decisivo, crítico e importante en la vida de cualquier persona, pues está eligiendo entre un camino natural de persona, integrada en la sociedad, con las opciones de felicidad que ofrece, y otro en el que más pronto que tarde la luz del placer se tornará en absoluta oscuridad y, en muchos casos, el final que les espera será una muerte prematura.

Si elige el camino erróneo, la etapa se caracterizará por un consumo habitual dirigido a sentir los efectos placenteros de la droga, actitud que cegará la posibilidad de dejar de consumir, absorto en el placer que el propio consumo le ofrece.

Arraigo del consumo

La decisión está tomada, lo que convertirá el consumo de la droga en el epicentro de su vida, en breve todo comenzará a girar alrededor del momento de volver a tomar drogas; dónde localizarlas, cuándo ir a por ellas y que no falte una buena cantidad en el lugar que se ha destinado a guardarlas.

Se empiezan a destinar recursos, que en principio se pueden tener, para obtener la droga de forma independiente, vinculándose de esta manera con la red traficante. Poco después, los recursos deberán ser adquiridos por préstamos y más adelante por sustracción o engaño.

La experta opinión de Narconón es que, para el adicto, poseer drogas pasa a ser un elemento de seguridad emocional. Se necesita tener cierta cantidad de forma accesible y permanente para tener control de la personalidad, de la seguridad de las acciones, la confianza de poder recurrir a ella ofrece estabilidad al mundo y al momento, situación que no dura demasiado.

Sobre todo, esto que contamos de los efectos sobre la personalidad tiene más incidencia y profundidad cuando ocurre en la etapa juvenil, donde la consolidación de la identidad es la gran tarea. Es entonces cuando se producen grandes consecuencias ya que la percepción de sí mismo cambia según se esté o no bajo los efectos de la droga.

Sin que apenas el consumidor sea consciente, el organismo empieza a habituarse a la presencia de la sustancia en sangre y a sus efectos, por lo que se requieren cada vez mayores dosis. De este modo, el consumo deja de ser algo ocasional, transformándose paulatina e inexorablemente en algo más permanente.

Siempre bajo la experta mirada de los profesionales, y la experiencia de cientos de casos tratados, puede emitir las opiniones más fundamentadas en este terreno, afirmando que es ahora cuando comienzan a ser verdaderamente visibles las señales de la adicción. Comportamientos de enfado repentino, de aislamiento voluntario, cambios en los tiempos del sueño, de nerviosismo previo a una actitud excesivamente relajada… son algunos de los cambios psíquicos más notables, pero también el cambio físico se hace patente, con una pérdida de peso prolongada, aparición de ojeras, sequedad en los labios y humedad en la boca, entre otros.

                                   Cambio de vida

Aquí, el sujeto suele aumentar la dosis y comenzar a probar otro tipo de drogas, llegando incluso a utilizar y mezclar varias de ellas. Además, el consumo de drogas empieza a realizarse solitariamente, por lo que ya no sólo es un reforzador social, sino todo lo contrario, comienza el aislamiento y el auto rechazo social, pasando a ser un reparador importante de debilidades y limitaciones personales que van a apareciendo al tiempo que la droga se hace con el poder de la personalidad y el carácter de su víctima.

En esta nueva etapa comienza a producirse una vida dual y ambivalente, separándose conscientemente entre el grupo de personas que sabe que consume droga y el grupo de amigos y padres que ignora su adicción, desequilibrándose emocionalmente con el choque continuado entre ambas posiciones. Desgraciadamente, Narconón opina que la mayoría de las veces suele ganar la adicción y el individuo termina alejándose paulatinamente del grupo que desconoce su adicción por temor a ser descubierto y criticado, acercándose cada vez más a los amigos consumidores, con los que cada vez comparte más sensaciones y desventuras.

Este proceso de desafiliación se denomina quiebre con el medio convencional a nivel comunicativo, e inevitablemente comienzan a desarrollarse en el individuo los cambios de comportamiento para seguir manteniendo oculta su debilidad, además de para conseguir el capital necesario que necesita para comprar la droga, surgiendo de esta manera los primeros engaños, manipulaciones, mentiras y robos por parte del adicto. Empieza a producirse un cambio valórico en el sujeto.

Cada vez es más difícil mantener la adicción oculta, los familiares terminar por percibir los cambios de actitud, el sujeto empieza a alejarse de sus relaciones más significativas. Aumenta su indiferencia y distanciamiento ante sus antiguas relaciones, relacionándose exclusivamente con gente que consume droga. Gradualmente, el consumo deja de ser algo privado transformándose en algo público, agudizándose de esta manera la ruptura con su medio convencional.

Para poder seguir recibiendo información sobre este y otros asuntos relacionados con el consumo de drogas, no dudes en visitar la página web de Narconón Mediterráneo, la clínica especialista con más resultados positivos acumulados en desintoxicación de adictos a las drogas, en: http://www.narcononmediterraneo.com/, o si lo prefieres, puedes ponerte en contacto con la dirección del centro en el número de teléfono 955286026 o bien vía mail al correo electrónico: Info@Narcononmediterraneo.com